No cars go

Vamos a ponernos a imaginar. Todos juntos de una vez. Ese lugar mágico donde habitan los sueños. O las pesadillas. Qué más dará. La mente como guía. Y puede que esté durmiendo, soñando, muerta o en el metro. No importa el lugar de dónde nació la idea originaria. Vuelvo a empezar. Puedo respirar mi piel de gallina, como si tuviera mucho frío, como si algo me acariciara. Siento, y siento, y siento. Mis pies se mueven solos, ataques imaginarios. No cars go ¡Estoy dentro!Garabatos Sábado

Arcade Fire, segundo disco, Neon Bible, cuarto single. Y no me pueden alcanzar en este compás. Porque yo entro con la música a ese lugar donde los sueños nacen. O las pesadillas. No importa cómo tocamos la música, importa que nuestros oídos sean capaces de tocarla, con sus relieves y montañas. Importa que sólo nosotros mismo podamos pasar por sus caminos, sus curvas y tropiezos. Porque al lugar donde me transporta Arcade Fire, los coches no llegan. 8 años desde que nos trasladaron por primera vez a este extraño lugar sin camino. Puede que pertenezca a Canadá. Se mueve, cambia de lugar y forma. A lo mejor se trata de San Borondón, puestos a imaginar. Un espacio mutable que se forma con nuestros deseos y anhelos, con el ritmo cambiante de nuestra pulsaciones al escuchar, solo escuchar. Yo estoy allí ahora, y es precioso, no se pueden imaginar lo pedregoso del camino. No entenderían como pude entrar a través de la roca, ni las vistas privilegiadas que veo. La cuestión es que no quiero despertar, y me queda poco. Cinco minutos con  cuarenta y tres segundos para escapar a otro mundo a través de mis auriculares.  Cinco minutos con cuarenta y tres segundos, que acabarán y mis auriculares me escupirán al mismo lugar de siempre.

Una última vez. Volvamos a atravesar el sendero de los instrumentos. Vamos despacio, poco a poco, hasta acabar perdidos en medio de la belleza, en medio de la perfecta sensación de que un sonido te toque el corazón, el interior de los párpados y el reverso de la piel. Y como imaginar es gratis, y es el único medio de alcanzar los sueños, me imagino al lado de un escenario que vibra, que suda sonido, con 6 protagonistas: Régine Chassagne, Win Butler, Richar Reed Parry, William Butler, Jeremy Gara, Tim Kingsbury. Y muchos coprotagonistas invitados. Haciendo milagros con instrumentos pesados. Y yo toco el sonido, y vuelvo al lugar con el que siempre soñé, me teletransporto a una realidad mucho más perfecta de lo que mis viejos auriculares consiguieron alcanzar….¡Au! Siempre que me escupen me duele, malditos aparatos. Seguiré soñando en los siguiente cinco minutos con cuarenta y tres  segundos.

Texto: Cristina Jerez Jiménez

Imagen: Kimberly Doe Burgazzoli